Deja el dolor atrás

Traumadrid es la clínica de traumatología con la tecnología más avanzada para el tratamiento de lesiones y enfermedades de la columna vertebral a través de procesos innovadores y eficientes.

TRAUMATOLOGÍA
EXPERIENCIA EN DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO

Traumatólogos especialistas
en columna en Madrid

El equipo de traumatólogos especialistas en columna vertebral de Traumadrid posee una amplia experiencia en el diagnóstico y tratamiento de las lesiones y las enfermedades relacionadas con la columna derivados por la práctica deportiva, problemas neurológicos o los cambios relaciones con la edad o la degeneración de las estructuras.

Los mejores traumatólogos de columna vertebral, en constante actualización, disponen de una tecnología de última generación que permite localizar el origen de las lesiones con mayor precisión y agilizar la recuperación de los pacientes desde la infancia hasta la edad adulta.

La columna vertebral está formada por estructuras que permiten la movilidad y la estabilidad del cuerpo así como la protección del sistema nervioso. Cualquier problema en: discos intervertebrales, vértebras, nervios, ligamentos, músculos o articulaciones; pueden causar dolor, deformidades, enfermedades u otras patologías y deben ser correctamente diagnosticados para evitar daños en la función motora de la columna vertebral. Las lesiones más comunes de la columna vertebral están localizadas en la zona cervical o lumbar: ciática, escoliosis, lumbalgia, artrosis cervical o lumbar y cervicalgia.

Lesiones más comunes de la columna vertebral

La columna vertebral puede lesionarse por diferentes causas entre las que destacan: accidentes de tráfico, caídas por precipitación en el trabajo o el hogar y la actividad deportiva. La historia clínica, la exploración física del paciente y las pruebas de imagen complementarias son claves para esclarecer un correcto diagnóstico de una lesión en la columna vertebral que nos permita aplicar tratamientos eficaces con la máxima seguridad y precisión sobre el área afectada.
El envejecimiento, los antecedentes familiares de dolor de espalda, las lesiones degenerativas de la columna vertebral o los movimientos que suponen grandes esfuerzos; son algunas de las causas de lesión en una o más estructuras de la espalda que provocan malas posturas y aumentan el dolor.

Es una reducción del diámetro anteroposterior del canal vertebral que puede producir compresión o compromiso vascular de las raíces nerviosas. Suele ser adquirida (postraumática, Paget…) sobre una estenosis congénita previa. Su incidencia aumenta con la edad y es más frecuente a nivel del espacio L4-L5.
Los pacientes presentan dolor en la zona lumbar, lo que se conoce con el nombre de lumbalgia. Este dolor puede irradiarse desde la espalda hasta la pierna recibiendo el nombre de lumbociática o ciática. Este dolor puede ser bilateral, es decir, que se presente en ambos lados del cuerpo. Es la causa más frecuente de claudicación neurogénica de extremidades inferiores, es decir, dolor en las extremidades inferiores al andar que mejora con el reposo. Es importante diferenciarlo de enfermedades que causan claudicación de origen vascular. Las opciones terapéuticas van desde el tratamiento conservador hasta intervenciones quirúrgicas para mejorar la calidad de vida de nuestros pacientes.

Los discos intervertebrales separan las vértebras amortiguando la fricción entre ellas. Cuando estos discos se hernian pueden comprimir los elementos nerviosos que discurren por el canal espinal y producir una radiculopatía, es decir, se produce una compresión de una raíz nerviosa. Clínicamente, cursa con dolor lumbar (lumbalgia) que puede irradiarse hacia el miembro inferior: lumbociática o ciática. La causa más frecuente de ciática es la hernia discal lumbar. A nivel lumbar, las hernias suelen ser posterolaterales. El tratamiento inicial debe ser conservador y consigue mejoras en el 90% de los casos. Cuando el tratamiento conservador no es eficaz, nos planteamos el tratamiento quirúrgico.

La dorsalgia, dolor en la zona dorsal de la espalda, es menos frecuente que el dolor en región cervical y lumbar. Hay que tener en cuenta que muchos dolores dorsales son referidos, es decir, la causa del dolor no es la espalda. Sin embargo, cuando el origen del dolor está en la espalda las principales causas suelen ser: los traumatismos, infecciones, tumores y las afecciones reumáticas.

La discopatía lumbar degenerativa consiste en el adelgazamiento de los discos intervertebrales por el paso del tiempo. Los discos intervertebrales se degeneran y pierden su flexibilidad, elasticidad y capacidad de amortiguación. Los pacientes pueden presentar lumbalgia de intensidad variable.

La mayoría de las fracturas vertebrales se producen en pacientes con osteoporosis. Las fracturas osteoporóticas o fracturas por fragilidad, son aquellas que se producen sobre un hueso que ha perdido densidad de masa ósea sin que haya ningún traumatismo de alta energía. Lo más frecuente es que cursen de manera asintomática, ya que la compresión ocurre lentamente con el paso del tiempo, y que el paciente se de cuenta de que tiene fracturas vertebrales por: cifosis, pérdida de altura u otro motivo. También puede presentarse como un dolor agudo cuando el paciente presenta una compresión significativa.
Es importante tener en cuenta que una fractura por compresión puede ser el primer síntoma de osteoporosis. Es raro que aparezca en personas menores de 40 años, por lo que en estos casos haremos más pruebas para descartar otras causas de fracturas vertebrales.
El tratamiento inicial de una fractura por fragilidad debe incluir el control del dolor que en primera línea pueden tratarse con analgésicos orales para el alivio del dolor agudo.La mayoría de los pacientes se pueden tratar con éxito con tratamiento conservador. Los pacientes deben reanudar la actividad física lo antes posible, ya que el reposo absoluto puede provocar una mayor pérdida ósea.

La articulación que une las vértebras se conoce como articulación facetaria. La artrosis suele coexistir con un desgaste del disco intervertebral, por lo que es difícil saber qué síntomas son provocados por la articulación facetaria y cuáles por el desgaste del disco. Como consecuencia de los cambios degenerativos sufridos por la artrosis, se produce la irritación de las articulaciones, lo que se conoce como síndrome facetario.
La artrosis cervical es el desgaste del cartílago de las cervicales y la artrosis lumbar se produce cuando se lesiona o degenera el cartílago de las articulaciones de la columna lumbar.
Cursa con dolor, rigidez y restricción de los movimientos. El dolor empeora con el uso y mejora con el reposo, es el síntoma más frecuente y progresa a lo largo del tiempo aumentando de intensidad y haciéndose cada vez más continuo.

El término cervicobraquialgia se utiliza para describir el dolor cervical irradiado por el miembro superior. A nivel cervical, las hernias discales cervicales se desarrollan preferentemente en el espacio C6-C7, la hernia discal cervical más frecuente, y suelen ser de afectación foraminal. Cuando el disco se hernia provoca inflamación y síntomas radiculares.
Las manifestaciones clínicas de la radiculopatía cervical pueden incluir: dolor de cuello (cervicalgia), hombro o brazo, debilidad muscular, síntomas sensoriales o disminución de los reflejos tendinosos profundos, ya sea solos o en combinación. Las características clínicas de la cervicalgia varían según la afectación de la raíz del nervio cervical.
El dolor radiante y las parestesias en la extremidad superior tienen un diagnóstico diferencial que incluye neuropatía por atrapamiento de los nervios mediano y cubital. El dolor en el cuello, o los síntomas que empeoran con el movimiento del cuello, son indicadores importantes de que el diagnóstico probable no es la neuropatía por atrapamiento.

Es una curvatura lateral anormal de la columna vertebral que puede provocar una deformidad significativa, teniendo las mujeres más riesgo de que esto ocurra. Para cuantificar el grado de escoliosis se utilizan los ángulos de Cobb. Hablamos de escoliosis cuando el ángulo de la curva es >10°, mientras que las que no superan esta cifra están dentro de los límites normales de asimetría espinal y no tienen importancia clínica a largo plazo. La dirección, derecha o izquierda, de una curva escoliótica está definida por la convexidad de la curva. La forma de presentación clínica más frecuente es la escoliosis idiopática de inicio tardío a partir de los 10 años.

El diagnóstico de la escoliosis suele ser un hallazgo casual en la exploración física de rutina llevada a cabo por médicos generales. La evolución del adolescente con escoliosis tiene varios objetivos: buscar una causa, evaluar la magnitud de la curva y determinar el riesgo de progresión.

Tenemos diferentes tratamientos que ofreceremos a nuestros pacientes según sus características después de haber estudiado su caso de manera individualizada: observación, corsé y tratamiento quirúrgico.

CAMBIA HOY EL FUTURO DE TU ESPALDA

Nuestro equipo de expertos ha tratado con éxito cientos de pacientes que, a su vez, nos recomiendan a otros que nos necesitan por el trato personalizado y la profesionalidad de la atención.

Tratamientos de la columna

La dificultad de encontrar el origen de la lesión requiere del mejor equipo de traumatólogos especialistas en columna en Madrid para llegar a un diagnóstico correcto. Uno de los principales objetivos de los especialistas en cadera es devolver a los pacientes una buena calidad de vida libre de dolor. El tratamiento en primer lugar suele ser a través de medidas conservadoras. Si la patología no presenta mejoría, se puede recomendar un tratamiento quirúrgico.

Tratamiento quirúrgico

Muchos pacientes con lesiones de columna no mejoran con los tratamientos conservadores y necesitan una intervención quirúrgica para olvidarse del dolor de espalda y volver a disfrutar de una vida activa. Las lesiones de columna que más se benefician de una intervención quirúrgica son: hernia discal, estenosis del canal, escoliosis, fracturas vertebrales, tumores o infecciones.
En Traumadrid procuramos la endoscopia como cirugía de columna mínimamente invasiva para evitar al máximo dañar las masas musculares y minimizar las secuelas de la cirugía, además de conseguir una rápida recuperación del paciente.

En ocasiones, se realizan infiltraciones locales de efecto antiinflamatorio para controlar dolores provocados por hernias discales, por ejemplo, y así mejorar el bienestar de nuestros pacientes que experimentan una remisión del dolor en un breve periodo de tiempo. Estas infiltraciones son prescritas y aplicadas siempre por un traumatólogo y cirujano ortopédico.

Tratamiento no quirúrgico

El traumatólogo especialista en columna vertebral examinará tu espalda para evaluar tu capacidad ante acciones habituales: sentarse, caminar o levantar las piernas. Tras el diagnóstico, el médico traumatólogo de columna puede sugerir la asistencia de un fisioterapeuta para emplear técnicas y ejercicios relacionados con la relajación muscular y la mejora de la postura. Los ejercicios para la columna cervical o lumbar y los ejercicios de rehabilitación de la columna son beneficiosos para mejorar la flexibilidad y fortalecer los músculos.

Prevención de las lesiones de columna

Casi todas las personas sufrimos dolor de espalda en algún momento, este dolor puede ser de gran intensidad pero lo más frecuente es que desaparezca por sí solo en unas semanas. Los casos que requieren atención urgente o intervención quirúrgica son los menos frecuentes.

Para mantener la espalda sana podemos:

● Mantenernos activos.
● Hacer ejercicios específicos para fortalecer la espalda.
● Bajar de peso en caso de sobrepeso.
● Reducción del estrés mediante yoga, mindfulness.
● Dieta equilibrada.
● Aprender a levantarnos y movernos usando las piernas y no forzando la espalda.
● Intentar no estar sentados en la misma posición durante más de dos horas seguidas.

Equipo de traumatólogos especialistas en columna vertebral

En Traumadrid contamos con un equipo multidisciplinar de profesionales que realizan un tratamiento íntegro de las lesiones y enfermedades relacionadas con la columna vertebral, desde la infancia hasta la edad adulta, para lograr una recuperación exitosa. 

Dr. Gómez Rice

Traumatólogo de columna

Horario

Lunes 15:30h a 19:30h.

Dr. García Delgado

Traumatólogo de columna

Horario

Lunes, miércoles y viernes de 17h a 20h.

Dr. Manuel González Murillo

Traumatólogo de columna

Horario

Lunes 9h a 14h.

Preguntas frecuentes

La columna y sus estructuras asociadas son una las dolencias que sufrimos las personas a lo largo de nuestras vidas.Pueden aparecer problemas en la columna como consecuencia del envejecimiento y degeneración del sistema locomotor, pero también pueden producirse por traumatismos de alta energía provocando lesiones en la columnavertebral en el trabajo, por caídas, por accidentes automovilísticos o por práctica de deportes.

Los síntomas de una lesión de columna pueden ser una posición inusual de la estructura de la columna o de la cabeza, entumecimiento hacia el brazo o la pierna, debilidad, dificultad para caminar, parálisis o pérdida del movimiento en las extremidades o de los esfínteres, pérdidas de conocimiento o rigidez en el cuello acompañado de dolores de cabeza y en el cuello. Si padece cualquier de estos síntomas, consulte con un traumatólogo especialista en columna para diagnosticar tu patología y aplicar el tratamiento que mejor se adapte a su dolencia.

Hay que prestar especial atención a los traumatismos con foco en la espalda ya que pueden provocar un daño irreparable en los nervios que afecten a la movilidad total o parcial del cuerpo. Por ello, procuraremos: tener a la persona absolutamente quieta y a salvo hasta que llegue la atención sanitaria, verificar la respiración y la circulación. Si es necesario mover a la persona afectada, procura que alguien te ayude en el viraje, movilizando tanto cabeza como columna para mantenerlas alineadas mientras está volteada.

Depende de la patología de columna que sufra el paciente, el tratamiento que se aplique puede ser conservador, el más habitual y que garantiza su bienestar mediante medicamento prescritos por el médico especialista, técnicas fisioterapeutas o rehabilitación. En caso de que sea necesario, se aplicará un tratamiento quirúrgico que puede ser cirugía mínimamente invasivas, convencional o reconstructiva entre otras.

Los traumatólogos recomiendan estar lo más activo posible ante una lesión de columna para recuperar la fortaleza y la estabilidad lo antes posible. Lo más habitual es comenzar con entrenamientos suaves como caminar o nadar, siempre acompañada de estiramientos. Siga siempre las indicaciones del médico traumatólogo especialista en columna que atiende tu caso para una recuperación más efectiva.

Para prevenir las lesiones en la columna vertebral lo más importante es mantenerse activo, practicar ejercicio físico regularmente, procurar no estar sentados más de dos horas seguidas, llevar una dieta equilibrada para tener un peso recomendado. Además, no se debe utilizar la cabeza para aplicar fuerza, por ejemplo en una pelea, y hay que poner atención cuando vamos a zambullirnos en superficies de agua poco profundas. En caso de utilizar un vehículo a motor, colocarse cinturones de seguridad o casco, no consumir alcohol ni drogas.

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