HERNIA DISCAL LUMBAR

En Traumadrid somos profesionales altamente cualificados en las técnicas más novedosas y avanzadas para el diagnóstico, tratamiento y recuperación de lesiones y enfermedades relacionadas con la hernia discal lumbar.

Traumatólogos y cirujanos ortopédicos de Madrid

Traumatólogos especialistas en hernia discal lumbar en Madrid

Los discos intervertebrales son las “almohadillas” que se encuentran entre los cuerpos vertebrales.

El disco intervertebral está constituido por:

En ocasiones parte del disco intervertebral se desplaza hacia el canal medular tras la rotura del anillo fibroso. Esta migración suele producir una irritación de las raíces nerviosas. Esto producirá dolor irradiado, pérdida de sensibilidad y/o pérdida de fuerza en glúteos, muslos y extremidades inferiores (ciatalgia).  

En la mayor parte de las ocasiones este dolor puede controlarse con tratamiento farmacológico, rehabilitación e infiltraciones. No suele requerir de tratamiento quirúrgico y suele mejorar en un plazo de tiempo variable que suele ser menor de 13 semanas.

Los principales factores de riesgo para desarrollar esta enfermedad son:

Síntomas de una hernia discal lumbar

Síntomas de la hernia discal lumbar

Debemos mencionar que algunas hernias discales gigantes pueden debutar con un Síndrome de Cola de Caballo, este caso constituye una verdadera urgencia quirúrgica. Sus características son:

Diagnóstico de hernia discal lumbar

Para diagnosticar una hernia de disco lumbar, el traumatólogo especialista en columna realiza preguntas para recabar una historia médica completa y realizar un examen físico. El diagnóstico puede ser confirmado por un estudio con imágenes de resonancia magnética.

En el examen físico, se realizará tras consultar el historial médico del paciente. Este examen consta de maniobras específicas siendo la más común la prueba de elevación de la pierna recta (SLR). Esta prueba predice de manera muy exacta una hernia de disco en pacientes menores de 35 años.

En el examen neurológico se detectará la debilidad o pérdida de sensibilidad. Para comprobar si hay debilidad muscular, se evalúa cómo la persona camina apoyado en sus talones y dedos del pie. También se comprueba la fortaleza del muslo, tobillo y dedos del pie. Además, se comprueban los reflejos en la rodilla y el tobillo que, a veces, pueden estar ausentes.

Estudios con imágenes. Esta prueba se realizará para confirmar el diagnóstico de hernia de disco. Se utilizará la resonancia magnética mediante la cual se crean imágenes claras de los tejidos blandos y de los discos intervertebrales.

Tratamiento de la hernia discal lumbar

En la mayoría de los casos, una hernia de disco lumbar mejorará progresivamente en un período de días a semanas.

A menos que haya déficits neurológicos  o un síndrome de la cola de caballo, el tratamiento es conservador. Por ello, se tratará con reposo, fármacos, terapia física o inyecciones de esteroides por unidades de dolor.

En términos generales, el tratamiento no quirúrgico más efectivo para una hernia de disco lumbar incluye observación y una infiltración de esteroides. Esta infiltración se realiza para aliviar el dolor a corto plazo.

En determinados casos se requiere cirugía. La cirugía se recomienda tras un período de tratamiento no quirúrgico que no ha aliviado los síntomas dolorosos. Las opciones de tratamiento quirúrgico de menor a mayor invasión son cirugía endoscópica, microdiscectomía, discectomía abierta o artrodesis lumbar.
Hernia discal lumbar

En caso de requerir cirugía la más eficiente hasta el momento es la extirpación de la hernia. Para ello se realizará una resección de parte del disco (de su centro) para reducir las probabilidades de que se vuelva a producir. Es un procedimiento habitual y se puede hacer con o sin microscopio y con una incisión de 2 a 6 cm. 

En ocasiones puede utilizarse como alternativa una operación percutánea con ayuda de endoscopios. El paciente estará ingresado de uno a tres días después de la operación y podrá levantarse al día siguiente de la misma. Una vez termine el ingreso, guardará reposo relativo: podrá salir a la calle, pero sin doblar la cintura durante unas 4 semanas.

Posteriormente se realizarán ejercicios de rehabilitación para conseguir una mejor recuperación. En términos generales, el porcentaje de éxito es superior al 85-90%

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