Tu rodilla en las mejores manos

En Traumadrid somos profesionales altamente cualificados en las técnicas más novedosas y avanzadas para el diagnóstico, tratamiento y recuperación de lesiones y enfermedades relacionadas con la rodilla.

TRAUMATOLOGÍA
TRAUMATÓLOGOS Y CIRUJANOS ORTOPÉDICOS DE TRAUMADRID

Traumatólogos especialistas
en rodilla en Madrid

El equipo de traumatólogos y cirujanos ortopédicos de Traumadrid atiende a pacientes con problemas relacionados con la rodilla con el fin de recuperar los movimientos y estabilizar la articulación consiguiendo una recuperación efectiva del paciente.

Esta unidad está formada por los mejores traumatólogos especialistas en rodilla de Madrid quienes demuestran una gran experiencia en el tratamiento de lesiones y enfermedades que afectan a la rodilla. El diagnóstico preciso y correcto de la patología reduce el riesgo de complicaciones y permite un tratamiento más efectivo, lo que garantiza una recuperación más rápida.

La rodilla es una articulación compleja, lo que la hace vulnerable a una amplia variedad de lesiones que pueden ser especialmente dolorosas y debilitantes. La actividad física y el deporte aumenta las posibilidades de sufrir lesiones de rodilla. Algunas de las lesiones habituales de rodilla son: fracturas, dislocaciones, esguinces y desgarros de ligamentos.

Anatomía de la rodilla

Descubre los principales elementos que forman la rodilla: huesos, cartílagos, ligamentos y tendones. Todos ellos funcionan conjuntamente para garantizar la movilidad completa de la rodilla que implica acciones como doblar, estirar, pivotar y rotar.

Fémur

Es el hueso más grande y fuerte del cuerpo que conecta la cadera con la rodilla. Soporta el peso del muslo y proporciona fijación a la mayoría de los huesos de la rodilla. Está formado por dos cóndilos femorales que compensan el extremo redondeado del fémur y su superficie articular lisa permite que el fémur se mueva sobre el menisco tibial.

 

Tibia

Es el segundo hueso más grande del cuerpo y soporta el peso de la pierna transmitiéndolo al pie. Conecta la rodilla y el tobillo, está recubierta de meniscos que cubren de manera incompleta la superficie lisa de la tibia, donde se articula el fémur, protegen la superficie y ayudan a la rotación de la rodilla.

 

Rótula

Es un pequeño hueso que protege la rodilla y descansa sobre la superficie articular anterior del extremo inferior del fémur. La rótula permanece unida al tendón del cuádriceps de arriba y al ligamento patelar debajo. La rótula es el punto de apoyo de los cuádriceps al sostener el tendón del cuádriceps del extremo inferior del fémur. Se desplaza sobre la articulación de la rodilla cuando se dobla.

Los extremos del fémur y de la tibia y la parte posterior de la rodilla, están recubiertos de cartílago articular. Los cartílagos son protectores del hueso en las zonas de contacto. Cuando el cartílago se daña, el hueso sufre daños estructurales que pueden suponer la aparición de artrosis con el tiempo.

 

Menisco

El menisco externo e interno son capas delgadas de fibrocartílago en forma de cuña que cubren de manera incompleta la superficie de la tibia donde se articula con el fémur, actuando como amortiguador entre ambos. El menisco externo proporciona movilidad a la rodilla y el interno hace la articulación más estable e interactúa con la función estabilizadora de los ligamentos, siendo más efectivos cuando los ligamentos circundantes están intactos. El menisco es muy resistente, siendo el encargado de absorber los golpes o choques.

La mayor parte del menisco no posee suministro de sangre y, por ello, cuando está dañado, no puede someterse al proceso de curación habitual que sí hacen otras partes del cuerpo. Los meniscos actúan como amortiguadores, protegen la superficie articular de la tibia y ayudan a la rotación de la rodilla.

Los huesos están conectados a otros huesos por ligamentos y le dan estabilidad a la rodilla. Los ligamentos de la rodilla son fuertes y mantienen la rodilla estable.

 

Ligamentos laterales

El Ligamento Lateral Interno (LLI) se encuentra en la parte interna de la rodilla y el Ligamento Lateral Externo (LLE) (LCL) está en el exterior. Los ligamentos laterales controlan el movimiento lateral de la rodilla y la protegen contra movimientos inusuales, previniendo hiperextensión, aducción y abducción

 

Ligamentos cruzados

Se encuentra dentro de la articulación de la rodilla. Se cruzan entre sí con el ligamento cruzado anterior en la parte delantera y el ligamento cruzado posterior en la parte posterior. Los ligamentos cruzados controlan el movimiento de ida y vuelta de la rodilla.

 

Ligamento cruzado anterior (LCA)

El ligamento cruzado anterior es el ligamento estabilizador principal de la rodilla. Se encuentra en el centro de la articulación de la rodilla y se extiende desde el fémur hasta la tibia a través del centro de la rodilla. El LCA evita que el fémur se deslice hacia atrás en la tibia o viceversa. Si está dañado, la rodilla es inestable al plantar el pie de la extremidad lesionada y girarlo, haciendo que la rodilla se doble y ceda.

 

Ligamento Cruzado Posterior (LCP)

El ligamento cruzado posterior se lesiona con menor frecuencia que el LCA, pero juntos son los estabilizadores de la rodilla de forma rotativa. El LCP proporciona un eje central sobre el que gira la rodilla y evita que el fémur se desplace hacia adelante sobre la tibia.

La rodilla concentra varios grupos musculares que se dividen en dos categorías: flexores y extensores. Los primeros se sitúan en la parte posterior del muslo y los segundos convergen en el potente cuádriceps, el principal músculo de la rodilla, el cual se encarga del movimiento de la extensión de la articulación. Los isquiotibiales, situados en la parte posterior del muslo, se encargan de la flexión.

Los músculos se conectan a los huesos por los tendones. El tendón del cuádriceps une los músculos de la parte delantera del muslo con la rótula y el tendón rotuliano se extiende desde la rótula hasta la espinilla.

Lesiones habituales de rodilla

Las lesiones de rodilla más frecuentes se producen en los ligamentos, los tendones y en los meniscos. Las causas más frecuentes son fuertes traumatismos, desgaste por uso y también patologías congénitas y degenerativas.

Fracturas de rodilla

Las fracturas más habituales se producen en la rótula o en los extremos del fémur y de la tibia. Muchas lesiones de rodilla son causadas por traumatismos violentos, accidentes motorizados, actividades físicas o por una caída.

Luxación de rodilla

La dislocación ocurre cuando los huesos de la rodilla están fuera de lugar, ya sea total o parcialmente. Por ejemplo, el fémur y la tibia pueden ser forzados a desalinearse y la rótula puede salirse de su lugar. Las dislocaciones pueden ser causadas por una anormalidad en la estructura de la rodilla de una persona, por traumatismos o por contacto relacionado con el deporte.

Quiste de Baker

Se produce por la acumulación de líquido sinovial en el hueco poplíteo tras el debilitamiento de la membrana sinovial que recubre la articulación. Se forma un quiste poplíteo detrás de la rodilla que puede aparecer en adultos con artrosis o artritis reumatoide y en jóvenes por lesiones de rodilla, rotura de menisco o desgaste del cartílago.

Condromalacia rotuliana

Consiste en el reblandecimiento y desgaste del cartílago articular de la rótula. No se conoce la causa pero parace estar relacionada con un eso excesivo de la articulación o bien con una mala alineación de los elementos que la forman. Los pacientes presentan dolor en la rodilla.

Rotura de menisco

La rotura del menisco de forma repentina suele ocurrir durante la práctica deportiva. Las roturas en el menisco pueden ocurrir al torcer, cortar, pivotar o ser abordados, pero también por artritis o envejecimiento.

Tendinitis rotuliana

Es una lesión en el tendón que conecta la rótula con la tibia, encargado de extender la rodilla para su movilidad. Esta lesión puede producirse a cualquier edad y condición, pero es más común que se produzca en atletas de deportes que implique saltar de manera frecuente.

Lesión de ligamentos de rodilla

Lesiones en el ligamento cruzado anterior (LCA)

Es habitual que el ligamento cruzado anterior resulte dañado durante la práctica de deporte, motivado por cambios de dirección repentinos o aterrizajes incorrectos tras el salto pueden provocar el desgarro o la rotura del ligamento cruzado. Muchas de las lesiones de ligamento anterior cruzado suponen daño en otras estructuras de la rodilla como el cartílago, el menisco u otros ligamentos.

Lesiones en el ligamento cruzado posterior (LCP)

Las lesiones en el ligamento cruzado posterior a menudo se provocan por un golpe fuerte contra la rodilla mientras estaba doblada. Las roturas del LCP tienden a ser roturas parciales con el potencial de sanar por sí mismas.

Lesiones del ligamento lateral

Las lesiones de los ligamentos laterales generalmente son causadas por una fuerza que desplaza la rodilla hacia los lados o por contacto, a menudo relacionadas con el deporte. Los golpes en la rodilla que empujan la rodilla hacia fuera suelen causar daños en el ligamento lateral externo. Son lesiones menos frecuentes.

Artritis y artrosis de rodilla

La artritis comprende más de 100 enfermedades y afecciones cuyos síntomas comunes, dolor y rigidez de la articulación, empeoran con la edad. La más común es la artritis reumatoide, una enfermedad crónica autoinmunitaria que puede afectar a cualquier articulación del cuerpo.


La rodilla puede sufrir gota, la cual se produce por la acumulación de ácido úrico en las articulaciones, aunque lo habitual es que aparezca en el dedo gordo del pie, también puede aparecer en la rodilla.

La artrosis u osteoartritis aparece cuando el cartílago de la rodilla se deteriora o rompe por el uso o por la edad, provocando dolor y disfunción de la rodilla.

SIGAMOS MOVIÉNDONOS

Los dolores crónicos de la rodilla no tienen por qué frenarte para seguir haciendo lo que más te gusta. Gracias a los avances técnicos, contamos con las técnicas más efectivas para continuar moviéndonos. 

Síntomas de las lesiones de rodilla

Si has sufrido un impacto severo que te ha desplazado la rodilla fuera de su rango habitual de movimiento, si practicas deportes que implican cambios bruscos de velocidad o dirección, si padeces gota, osteoartritis o sobrepeso; es posible que experimentes algunos de los siguientes síntomas asociados a las lesiones de rodilla:

Fases del proceso traumatológico

  • Dolor severo.
  • Inflamación: hinchazón en el lugar de la lesión.
  • Inestabilidad o debilidad: si escuchas un chasquido y no consigues recargar el peso sobre la rodilla, no la puedes mover o comienzas a cojear. Si experimentas los síntomas de una lesión de rodilla, consulta a un traumatólogo especializado para valorar la lesión y asignar un tratamiento efectivo.

Diagnóstico de lesiones de rodilla

1. Historia clínica

El traumatólogo especialista en rodilla de Traumadrid realizará cuestiones al paciente para conocer las causas de la posible lesión e identificar los síntomas.

2. Exploración física

Se palpará la articulación, presionando suavemente para determinar si existe acumulación de líquido, flexionando y extendiéndola con el fin de determinar cuál es la lesión y verificando la presencia de inflamación, sensibilidad o hematomas. Además, se comprobará la movilidad de la rodilla en diferentes direcciones para evaluar la integridad de las estructuras asociadas.

3. Pruebas complementarias

El traumatólogo puede requerir de pruebas médicas por imágenes para esclarecer el diagnóstico tales como una radiografía de rodilla lesionada, resonancias magnéticas, exploración por tomografía computarizada.

Tratamientos de la rodilla

Muchas lesiones de rodilla pueden tratarse con éxito con medidas no quirúrgicas, por ejemplo, ejercicios de refuerzo y rehabilitación; y otras lesiones pueden requerir cirugía para corregirse. Las medidas de cuidado personal ante una lesión comprenden el reposo y descanso de las actividades normales para reducir la tensión de la zona afectada, el aplique de hielo para reducir el dolor y la inflamación durante aplicaciones de 20 minutos, la comprensión ligera de la zona para evitar la acumulación de líquido y elevar la articulación para reducir la inflamación.


Busca siempre la opinión profesional de un traumatólogo especialista en rodilla, quien te recomendará el mejor tratamiento en función de la gravedad de la lesión, la edad, el estado de salud y el nivel de actividad del paciente.

Tratamiento no quirúrgico

El traumatólogo puede recomendar el uso de un aparato ortopédico para evitar que la rodilla se mueva. Si se trata de la fractura de un hueso, el uso de un yeso o de otro aparato ortopédico puede mantener los huesos en su lugar mientras sanan. Para proteger todavía más la rodilla, se deben utilizar muletas para no cargar el peso sobre la pierna en la fase de recuperación de la rodilla lesionada.

Los ejercicios para lesiones de rodilla restaurarán la función de la rodilla y fortalecerán los músculos de la pierna que la sostienen. En ocasiones, los traumatólogos especialistas en rodilla pueden referir a un fisioterapeuta especializado en el movimiento y la movilidad de la rodilla para recuperar su función locomotora. El objetivo de la terapia física es fortalecer la rodilla y estirar los músculos de manera gradual.
Para los deportistas, es posible que haya que modificar los patrones de movimientos previos y establecer una rutina de ejercicios para lesiones de rodilla que mejoren el desempeño de la práctica deportiva. Para este tipo de pacientes es indispensable mejorar la flexibilidad y el equilibrio.

En ocasiones el traumatólogo puede sugerir la inyección de medicamentos o sustancias para tratar la patología.
Cortocoesteroides: medicamento corticoesteroide para reducir los síntomas de un brote de artritis y aliviar el dolor.
Ácido hialurónico: se infiltra un líquido espeso similar al líquido que segrega la membrana sinovial. Con este tratamiento se pretende mejorar la movilidad de la rodilla y aliviar el dolor
Plasma rico en plaquetas (PRP): este tratamiento está destinado a mejorar el crecimiento y la regeneración de ligamentos y cartílagos reduciendo la inflamación.

En muchas ocasiones el traumatólogo especialista prescribe fármacos que reducen el dolor leve o moderado y la inflamación. Siempre será el traumatólogo especialista en rodilla el que indique la cantidad recomendada. Consulte con su médico si padece: enfermedades cardíacas, presión arterial alta, enfermedad renal, úlcera gástrica o sangrado interno.

Tratamiento quirúrgico

Algunas fracturas de la rodilla requieren de cirugía para restaurar completamente la función locomotora de la articulación, permitiendo de esta manera el acceso del cirujano ortopédico a las estructuras lesionadas para restaurarlas. Estas intervenciones suelen realizarse con técnicas mínimamente invasivas, como la artroscopia de rodilla, y se aplica sobre lesiones de ligamento, desgarro del tendón rotuliano o rotura de menisco.

La artroscopia de rodilla es uno de los procedimientos quirúrgicos que con más frecuencia es realizado para tratar patologías relacionadas con la rodilla y la traumatología en general. A través de una cámara de fibra óptica, el médico traumatólogo especialista en rodilla, ayudado de instrumental preciso, puede hacer un diagnóstico preciso de las lesiones en ligamentos y en el menisco, extraer cuerpos sueltos de la articulación, reparar cartílagos dañados o reconstruir los ligamentos a través de pequeñas incisiones realizadas alrededor de la rodilla. Esta técnica mínimamente invasiva provoca en el paciente menos dolor, menos rigidez y acorta el tiempo de recuperación para acelerar la vuelta a la actividad física frente la clásica cirugía abierta.

Es una cirugía mayor en la que los riesgos están controlados. Se procede a retirar el cartílago y el hueso dañado de la articulación de la rodilla y se colocan piezas artificiales. Es un procedimiento muy útil para aliviar el dolor crónico de la rodilla cuando se tiene artrosis de rodilla o cuando se ha desgastado al máximo la articulación.

¿Te ayudamos?

El mejor regalo es ver a los pacientes volver a disfrutar de sus vidas con las personas que quieren. Estamos aquí para ayudarte. Es hora de moverse de nuevo.

Prevención de las lesiones de rodilla

Existen algunas precauciones que pueden ayudarte a disminuir el riesgo de dañar los ligamentos de la rodilla.

Ejercicio

Establecer una rutina de ejercicios nos ayudará con frecuencia a mantener los músculos que sostienen la rodilla en buenas condiciones.

Calentamiento

10 minutos de calentamiento antes de hacer ejercicio para aumentar el flujo sanguíneo de los músculos y reducir las posibilidades de sufrir una lesión, aumentando además la flexibilidad a través de estiramientos.

Movimientos

Es recomendable que los movimientos se produzcan correctamente para reducir el riesgo de lesionarse, por ejemplo, flexionar las rodillas al caer al suelo tras un salto o agacharse y flexionar las rodillas para pivotar correctamente.

Uso de equipos de protección

Especialmente para aquellos deportes de contacto o para prevenir el impacto directo en caídas como rodilleras o espinilleras.

Calzado

El uso de un calzado correcto durante la práctica deportiva recoge y sostiene el pie correctamente.

Equipo de traumatólogos especialistas en rodilla

En Traumadrid brindamos una atención personalizada integral y de calidad para tratar todas las patologías derivadas de la anatomía de la rodilla y lograr una recuperación exitosa. Nuestros traumatólogos y cirujanos ortopédicos están especializados en traumatología deportiva, contribuyendo al tratamiento y recuperación de numerosos deportistas cada año.

Dr. Alarcia Pineda, José Manuel

Traumatólogo especialista

Áreas de enfoque

Cirugía de rodilla, cadera, codo, muñeca, mano y traumatología deportiva.

Horario

Jueves 10h a 14h.

Dr. Bustillo Badajoz, Javier

Traumatólogo especialista

Áreas de enfoque

Cirugía de rodilla, cadera, cartílago y traumatología deportiva.

Horario

Miércoles 10h a 14h y viernes 16h a 19:30h.

Doctor Rubén Fole López

Dr. Fole López, Rubén

Traumatólogo especialista

Áreas de enfoque

Cirugía de rodilla, cadera, hombro, pie, tobillo, cartílago y traumatología deportiva.

Horario

Lunes 9h a 14:30h y de 15h a 19h. Miércoles de 9:30h a 15h. Viernes de 9h a 14:30h y de  15h a 18h.

Dr. García Jiménez, Julián

Traumatólogo especialista

Áreas de enfoque

Cirugía de rodilla, cadera, pie y tobillo.

Horario

Miércoles 10h a 13h y Jueves 10h a 13:30h.

Dr. Martín Buenadicha, Eulogio

Traumatólogo especialista

Áreas de enfoque

Cirugía de rodilla, cadera, hombro, cartílago y traumatología deportiva.

Horario

Martes 11h a 17h Jueves 10h a 14h.

Dr. Molina Lopetegui, Juan Carlos

Traumatólogo especialista

Áreas de enfoque

Cirugía de rodilla, cadera, codo, muñeca y traumatología deportiva.

Horario

Lunes, martes y miércoles 16:30h a 20:30h.

Dr. Muiña Rullán, José Ramón

Traumatólogo especialista

Áreas de enfoque

Cirugía de rodilla, cadera, hombro, cartílago y traumatología deportiva.

Horario

Martes 10h a 14:30h y 15h a 18h. Miércoles 10h a 14:30h

Dr. Rubio Torres, Juan Antonio

Dr. Rubio Torres, Juan Antonio

Traumatólogo especialista

Áreas de enfoque

Cirugía de rodilla, cadera, hombro, tobillo, cartílago y traumatología deportiva.

Horario

Martes 9:30h a 14:30h y 15:15h a 19h. Viernes 9:30h a 14:30h.

Dr. Ruíz Mezcua, Juan Ramón

Dr. Ruíz Mezcua, Juan Ramón

Traumatólogo especialista

Áreas de enfoque

Cirugía de rodilla, cadera, codo, muñeca, mano, cartílago y traumatología deportiva.

Horario

Lunes y miércoles 11h a 13:30h, jueves 11h a 13:30h y viernes 10:00h a 13:30h.

Dr. Tormo Martínez, Santiago

Dr. Tormo Martínez, Santiago

Traumatólogo especialista

Áreas de enfoque

Cirugía de rodilla, cadera, hombro, codo, muñeca, mano, cartílago, traumatología deportiva y pediátrica

Horario

Jueves de 10h a 14:30h y de 15h a 17:30h.

Dr. Touza Fernández, Alberto

Traumatólogo especialista

Áreas de enfoque

Cirugía de rodilla, cadera, cartílago y traumatología deportiva.

Horario

Martes 15:30h a 19h.

Preguntas frecuentes

Los síntomas de la lesión de rodilla depende de las causas que la haya provocado. La mayoría de estas lesiones provocan dolor e inflamación en la articulación, además de bloqueo, debilidad o inestabilidad. Lo más habitual es que la persona que sufra la lesión de rodilla no pueda flexionar completamente o enderezarla.

Consulta a nuestros traumatólogos especialistas en rodilla si no puedes soportar el peso del cuerpo sobre la rodilla, sientes que está inestable, si tienes la zona inflamada o adviertes temperatura al tacto, si posees una deformidad, no puedes estirar o flexionar completamente la rodilla o si tienes dolor fuerte tras sufrir un golpe o traumatismo severo.

Algunas de las lesiones más frecuentes que se producen en la rodilla son derivadas de la artrosis tras la degeneración de los cartílagos causados, habitualmente, por la edad. Otras de las lesiones más habituales son las que sufren los deportistas como consecuencia de la actividad física, lo que genera: esguinces, distensiones de músculos o tendones, lesiones del cartílago o menisco o la rotura de los ligamentos.

Depende del grado de lesión que determinará la gravedad del daño que ha sufrido la rodilla. Si la lesión es leve, puede tardar entre tres y seis semanas y si la lesión es más grave habrá que valorar la cirugía, lo que podría conllevar una recuperación de entre tres y doce meses. Consulta a nuestros traumatólogos especialistas en rodilla acerca de tu lesión.

Si se ha sometido a una cirugía para solucionar una lesión en el ligamento de la rodilla, los primeros días tras la intervención debe moverse ayudado por unas muletas, colocar hielo durante 20 minutos cada vez y comenzar por el movimiento con ejercicios isométricos.
Las siguientes semanas, el objetivo es reducir la inflamación, ganar movilidad articular para conseguir una extensión completa y comenzar la tonificación muscular. Cuando el paciente vaya evolucionando, será el momento de retirar las muletas si se consigue una buena marcha muscular.
Se trabajará en el fortalecimiento de los músculos y estructuras asociadas de la rodilla y una vuelta progresiva a la actividad deportiva. La recuperación será siempre supervisada por un traumatólogo especialista en rodilla y asistida por la labor de un fisioterapeuta.

Para prevenir lesiones se recomienda practicar deporte regularmente para fortalecer los músculos y aumentar la flexibilidad de los ligamentos y, además, dedicar algunos minutos al calentamiento antes de comenzar la actividad física.

Para tonificar la rodilla lo más recomendable es realizar actividad deportiva regularmente para ganar potencia y velocidad, con especial dedicación a los estiramientos previos y posteriores dentro del calentamiento. Con ayuda de una cinta elástica, se pueden realizar pasos laterales, zancadas laterales y frontales. Cuando la lesión progrese, se puede sumar ejercicios de trote y sentadillas.
Consulta siempre con un especialista si adviertes dolor o molestia en las zonas afectadas. Desde Traumadrid deseamos que te recuperes lo antes posible para volver a tu vida diaria lo antes posible.
miedo o conceptos erróneos. Conocer el hospital y las instalaciones puede ayudarle a sentirse más cómodo. Además, es importante que los padres colaboren al máximo para que los niños estén tranquilos.

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