Mantenerse en el camino

La dolencia en pies y tobillos es un síntoma muy común que limita la capacidad para caminar con normalidad. Confía en Traumadrid para caminar sin dificultad y andar con firmeza.

TRAUMATOLOGÍA
DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO INTEGRAL

Traumatólogos especialistas en pie y tobillo en Madrid

El equipo de Traumadrid está formado por traumatólogos especialistas en pie y tobillo en Madrid especializados en el diagnóstico y tratamiento integral de las patologías relacionadas con pie, tobillo y sus estructuras asociadas. El pie y el tobillo son unas de las estructuras más importantes del cuerpo pues sostienen todo su peso, nos ayudan a mantener el equilibrio y nos proveen de la propulsión, elasticidad y flexibilidad necesarias para caminar, saltar o correr.

Un equipo multidisciplinar de profesionales que cuenta con los mejores traumatólogos especialistas en pie y tobillo en Madrid. Ofrecen las técnicas más novedosas gracias la evolución de la ciencia en este campo y con una trayectoria avalada por los magníficos resultados de los pacientes de esta especialidad. Además, el equipo cuenta con una amplia experiencia en el tratamiento de lesiones deportivas en pie y tobillo.

La clínica está especializada en la cirugía percutánea o mínimamente invasivas para tratar las patologías relacionadas con esta articulación. Las patologías más frecuentes en pie y tobillo son: fracturas y artrosis de tobillo, esguince de tobillo, neuroma de morton, metatarsalgia, hallux valgus, dedo martillo, rotura del tendón de aquiles, dedos en garra y juanetes sastre entre otras.

lesiones-de-tobillo

Lesiones habituales de pie y tobillo

Las lesiones en el pie y en el tobillo son habituales puesto que es una de las partes más complejas del esqueleto, con más de 26 huesos unidos por músculos, tendones y ligamentos mediante las cuales soportan el peso de todo el cuerpo. Existen múltiples y variados tipos de lesiones en el pie o en tobillo cursan dolor, inflamación o deformidades que limitan el movimiento y la capacidad de caminar.

Es el tendón más grande del cuerpo y es sometido a una gran tensión, lo que puede suponer una ruptura al correr, saltar y acelerar o desacelerar repentinamente. Esta rotura puede aparecer tanto en personas sedentarias como en deportistas, siendo más característico en varones entre 30 y 50 años deportistas de fin de semana.
La causa suele ser desconocida, pero en algunos pacientes podemos identificar la presencia de infiltraciones previas de corticoides intraarticulares o la ingesta prolongada de estos.
La clínica se presenta como un dolor intenso acompañado de un chasquido y de impotencia funcional para la flexión plantar activa. El tratamiento puede ser ortopédico, inmovilizando el tendón con yeso, o quirúrgico. La intervención quirúrgica permite disminuir el riesgo de reroturas. En ambos tratamientos es conveniente una carga precoz en cuanto lo permita la cicatrización tendinosa.

Es una de las lesiones más habituales tanto en los servicios de urgencias como en las consultas de Atención Primaria. La mayoría se producen durante la práctica deportiva y los síntomas son: dolor, inflamación, hematomas, un aumento de sensibilidad, inestabilidad articular, restricción de movimientos y pérdida de función en mayor o menor medida en función del grado del esguince de tobillo.Según el ligamento afectado se puede diferenciar:


Esguince medial de tobillo.
● Esguince lateral de tobillo.
● Esguince sindesmótico, esguince alto de tobillo.


Tradicionalmente los esguinces de tobillo también se han clasificado según los signos clínicos y la pérdida funcional del grado I al grado III:


Esguince de grado I: el ligamento se estira sin llegar a romperse, presentando desgarros microscópicos. Los pacientes no suelen acudir al médico.
Esguince de grado II: el ligamento presenta una rotura incompleta de un ligamento.
Esguince de grado III: el ligamento presenta una rotura completa. Los paciente no suelen poder caminar.

La inestabilidad de tobillo aparece como consecuencia de un esguince de tobillo no recuperado completamente. Los pacientes presentan dolor crónico, facilidad para sufrir nuevos esguinces de tobillo y sensación de inseguridad en los movimientos del tobillo.

Las fracturas de tibia y peroné son fracturas frecuentes. Se pueden producir debido a un traumatismo de alta energía o bien por el uso repetitivo. Se clasifican según su ubicación en: fracturas proximales, fracturas diafisarias y fracturas distales.

Las fracturas de tobillo son lesiones cada vez más comunes que requieren un enfoque minucioso para un manejo adecuado. La anatomía ósea del tobillo consiste en la articulación de la tibia distal y el peroné con el astrágalo, que se mantienen unidos gracias a los ligamentos del tobillo. Los pacientes pueden presentar: dolor, inflamación, rigidez, hematomas e incapacidad para caminar o para sostener el peso del cuerpo con ese tobillo.

El calcáneo es el hueso que forma el talón. Las fracturas del calcáneo suelen producirse en hombres jóvenes tras una caída sobre sus talones, después de un golpe directo en el ámbito de un accidente laboral o en accidentes de tráfico de alta energía. Por todo esto es común que los pacientes presenten más lesiones asociadas a las fracturas del calcáneo. No es una fractura muy frecuente, pero es la más frecuente de los huesos que forman el tarso. El tratamiento dependerá de la localización de la fractura y de la magnitud de su desplazamiento.

El astrágalo forma parte del tobillo, tiene una anatomía compleja con el fin de soportar la presión a la que es sometido en el día a día. Es muy importante diagnosticarla lo antes posible y proporcionar un tratamiento adecuado, ya que el calcáneo es un hueso con una vascularización especial y tiene riesgo de sufrir necrosis. Los pacientes pueden presentar: dolor, inflamación alrededor del tobillo y dificultad para caminar.

Es el término utilizado para describir el dolor en la zona plantar del antepié. Los pacientes con metatarsalgia se quejan de dolor agudo en la superficie plantar del pie en el área de los metatarsianos distales. Es más frecuente que el dolor aparezca en el segundo o tercer metatarsiano.
El dolor mejora al sentarse o con el uso de zapatos que tienen almohadillas de apoyo para la zona del antepié y empeora al caminar descalzo. Las personas mayores y las mujeres tienen más riesgo de sufrir metatarsalgia. No se conoce la causa exacta, pero se cree que está relacionada con alteraciones anatómicas y con la carga repetitiva de esta zona.

Otras lesiones también son:

Neuroma de Morton

Los neuromas son proliferaciones benignas de tejido nervioso que cuando se localiza entre los dedos del pie se conoce como neuroma de Morton. Se cree que los neuromas de Morton son el resultado de una inflamación y posterior cicatrización en los pequeños nervios interdigitales del pie. Se localizan con mayor frecuencia entre el tercer y el cuarto dedo del pie, aunque pueden presentarse en cualquier dedo.
Los pacientes pueden presentar dolor, alteraciones en la sensibilidad o ser asintomáticos. El dolor empeora con la actividad física. El uso de zapatos estrechos y ajustados puede favorecer la formación de un neuroma de Morton. La ecografía es una técnica muy útil que nos ayuda a llegar a un diagnóstico correcto.
El neuroma de Morton dispone de diferentes opciones terapéuticas: en primera instancia se suele ofrecer a los pacientes un tratamiento conservador y, si el paciente sigue con molestias, se puede valorar la infiltración local. Estas terapias tardan semanas en hacer efecto, por lo que no se recomienda una intervención quirúrgica hasta que hayan pasado unos meses desde su aplicación.

Fascitis plantar

La fascia plantar profunda, también conocida con el nombre de aponeurosis plantar, es un tejido grueso de fibras longitudinales íntimamente unidas a la piel. Es esencial la función de la fascia plantar en el apoyo de los pies. La inflamación de esta fascia es lo que se conoce como fascitis plantar.
Es especialmente frecuente en deportistas y es la causa más común de dolor en la planta del pie. La causa es desconocida, probablemente sea el resultado de múltiples factores entre los que destacan: obesidad, estar de pie o dar saltos durante largos periodos de tiempo, pies planos, un mal apoyo de los pies, una actividad física excesiva, un calzado defectuoso, correr en superficies duras y los pies cavos. . Los pacientes presentan dolor en la planta del pie o en talón plantar sobretodo al inicio de una actividad física disminuyendo posteriormente durante el ejercicio continuado de esa actividad.

Juanete o hallux valgus

Se define como una desviación lateral del hallux, o dedo gordo del pie, en el primer metatarsiano. Es más frecuente en mujeres. Los factores de riesgo más importantes son: predisposición familiar, el uso de zapatos de punta estrecha, procesos inflamatorios como la artritis reumatoide y traumatismos.
Se caracteriza por una prominencia ósea en la cara interna del primer metatarsiano asociada a dolor en esa misma zona y a deformidades en garra o martillo de los dedos adyacentes. El tratamiento debe ser inicialmente conservador y la cirugía está indicada cuando el dolor limita la vida normal del paciente a pesar de las medidas conservadoras.

Otras enfermedades también son:

Juanete de sastre

También conocido como bunionette. Es una prominencia ósea dolorosa sobre la cara lateral externa del dedo pequeño del pie. La mayoría se detectan con facilidad mediante una inspección visual del pie. No suele causar molestias a los pacientes, pero en ocasiones se manifiesta causando dolor al ponerse los zapatos o inflamación de la zona afectada.

Dedo en martillo

El término dedo en martillo se usa con frecuencia para describir una postura de flexión anormal de la articulación interfalángica proximal de uno de los cuatro dedos menores. La deformidad a la flexión puede ser fija o flexible, en función de si se puede corregir de manera pasiva. En ocasiones los pacientes presentan dolor.

Dedos en garra

Es una deformidad relativamente común. Es similar al dedo en martillo pero, mientras que el dedo en martillo suele afectar a uno o dos dedos del pie, los dedos en garra suelen presentarse en todos los dedos del pie. Pueden estar causados por enfermedades neuromusculares.

Enfermedad de Haglund

La enfermedad de Haglund consiste en un crecimiento benigno de hueso en la zona posterosuperior del hueso calcáneo. Cuando existe una excesiva proyección de la tuberosidad posterior del calcáneo, puede producirse una inflamación de la inserción del tendón de Aquiles, causando el dolor característico que presentan los pacientes con enfermedad de Haglund. Aparece con mayor frecuencia en mujeres jóvenes. Entre los factores de riesgo más importantes destacan: el uso de calzado estrecho y con tacón, caminar largas distancias, subir escaleras o ser atleta.

Osteocondritis disecante de tobillo

Se define como la osteonecrosis del hueso subcondral del tobillo. La osteocondritis disecante es una lesión localizada en la cual un segmento de hueso subcondral y cartílago articular se separa gradualmente del hueso y del cartílago circundante, dejando un fragmento estable o inestable. Puede favorecer la aparición de artrosis prematura. Los pacientes suelen presentar un dolor crónico durante meses, además pueden quejarse de rigidez, debilidad, bloqueos de la articulación y sensación de cuerpo extraño en el tobillo.

Artrosis tobillo

La artrosis, también conocida como osteoartritis, es un proceso degenerativo doloroso que implica el desgaste del cartílago articular. Puede afectar a cualquier articulación de nuestro organismo, incluida el tobillo. Entre los factores de riesgo más importantes destacan: la edad avanzada, un traumatismo previo, el uso repetitivo de la articulación y deformidades anatómicas. Los pacientes presentan dolor, rigidez, bloqueo, inestabilidad y limitación del movimiento. El ejercicio y la pérdida de peso son aspectos claves del tratamiento de la artrosis de tobillo.

QUE EL DOLOR NO SEA UNA RUTINA DIARIA

Desde Traumadrid te guiamos en el diagnóstico, el tratamiento y la recuperación de tu lesión. Aseguramos calidad en el tratamiento para que los dolores diarios de pie y tobillo no te detengan.

Tratamiento de pie y tobillo

Existe una alta probabilidad de sufrir lesiones en el pie y en el tobillo, tanto en niños como en adultos, que precisa de un diagnóstico adecuado para evitar problemas de crecimientos o la aceleración degenerativa de tejidos que provocan enfermedades como la artrosis. El tratamiento de estas lesiones se puede hacer mediante medidas no quirúrgicas, como ejercicios de rehabilitación y refuerzo de la articulación afectada; mientras que otras lesiones pueden necesitar cirugía para corregir dolores o deformaciones. Las medidas de cuidado personal ante una lesión de pie o tobillo comprenden reposo, descanso de la actividad para reducir la tensión de la zona, aplique de hIelo en aplicaciones de 20 minutos, compresión ligera y elevación de la articulación para reducir la inflamación.
Busca siempre la opinión de un traumatólogo especialista en pie y tobillo para que evalúe, diagnostique y establezca un tratamiento en función de: la edad, el estado de salud o el nivel de actividad del paciente.

Tratamiento no quirúrgico

El médico especialista puede recomendar la inmovilización del tobillo y del pie con aparatos ortopédicos, férulas, yesos o vendajes funcionales para recolocar las estructuras afectadas. En cualquier caso, la movilización inmediata del tobillo y del pie es conveniente para favorecer la regeneración de los tejidos mediante el metabolismo aeróbico del tejido lesionado.

El traumatólogo especialista en pie y tobillo puede recomendar la asistencia de un fisioterapeuta para la realización de ejercicios y movimientos que fortalezcan y refuercen el equilibrio y la musculatura de la pierna y el tobillo.

Los ejercicios de rehabilitación tras una lesión de tobillo deben comenzar lentamente, con el nivel de dolor como guía, y aumentar progresivamente según los avances del pacientes o las recomendaciones del médico traumatólogo especialista en pies y tobillos. Se pueden realizar ejercicios de estiramiento para los pies, ejrcicios de amplitud de movimiento, ejercicios para descansar los pies, ejercicios para el arco del pie, ejercicios para fortalecer los pies o de equilibrio control.

Tratamiento quirúrgico

El médico traumatólogo especialista en pie determinará el curso del tratamiento e indicará en qué momento el juanete debe ser operado. Se dispone de una amplia variedad de técnicas para operar los juanetes y será adaptada a las necesidades de cada paciente. Se puede realizar una cirugía de forma percutánea mínimamente invasiva dependiendo del grado del juanete. Si la deformidad hallux valgus es grave, se realiza cirugía abierta con osteotomías para asegurar una corrección permanente.

La artroscopia de tobillo es una técnica mínimamente invasiva que permite acceder al interior de la articulación mediante pequeñas incisiones a través de las que se introduce una cámara diminuta e instrumental de pequeñas dimensiones para inspeccionar los tejidos del tobillo. La artroscopia de tobillo permite: acceder al origen del dolor en el tobillo, reparar los desgarros por lesiones en los ligamentos del pie o el tobillo, intervenir el pinzamiento de tobillo o en el tejido cicatricial, tratar la artritis o eliminar los fragmentos sueltos.

La artrodesis es una cirugía para fijar dos o más huesos al tobillo y anclar la articulación para tratar deformidades dolorosas como la artrosis, la artritis reumatoide o deformaciones congénitas. Se trata de una intervención que no precisa de hospitalización y que se trata posteriormente con calzado postquirúrgico.

DE VUELTA AL JUEGO

Caminando hoy, llegará mañana, Conoce el testimonio de quienes superaron lesiones y enfermedades para volver a jugar el partido de su vida.

Equipo de traumatólogos especialistas en pie y tobillo

En Traumadrid contamos con un equipo multidisciplinar de especialistas pioneros en terapias médicas y quirúrgicas para el abordaje completo de patologías relacionadas con el pie y el tobillo, desde la infancia hasta la edad adulta para una recuperación exitosa.

Dr. Rubén Fole López

Traumatólogo pie y tobillo

Horario

Lunes 9h a 14:30h de 15:30h a 20h. Miércoles de 9h a 14:30h.

Dr. Manuel González Murillo

Traumatólogo pie y tobillo

Horario

Lunes 9h a 14h.

Dr. Juan Ramón Ruíz Mezcua

Coordinador de Continuidad Asistencial

Horario

Lunes y miércoles 11h a 13:30h, jueves 16:15h a 18:15h y viernes 10:00h a 13:30h.

Dr. Parra Sánchez

Traumatólogo pie y tobillo

Horario

Lunes de 10h a 13h.

Preguntas frecuentes

Los pacientes diabéticos pueden presentar lesiones en los vasos sanguíneos del organismo, especialmente en los vasos sanguíneos de los pies. Ante una lesión en los pies, estos pacientes seguramente tardarán más tiempo en recuperarse. No hay que olvidar que no todos los pacientes diabéticos tienen afectados los vasos sanguíneos de los pies. Si tienes alguna duda al respecto, no dudes consultar con un médico.

El dolor en el pie es un problema común entre los adultos, sobre todo en adultos mayores, con obesidad o aquellos que participan en deportes que implican correr y saltar.
Algunos consejos para aliviar el dolor en el pie son:
● Reposo relativo: limitar las actividades deportivas. SIn embargo, no se recomienda un reposo absoluto, ya que esto puede empeorar el dolor y causar rigidez.
● Ejercicios de estiramiento.
● Usar un calzado ancho, evitar tacones, el uso de plantillas, almohadillas..su traumatólogo le recomendará una u otra medida en función de la lesión diagnosticada.
● Consultar a un traumatólogo especialista en pie.

Hay diferentes lesiones que causan dolor en el talón del pie. Si sospecha que padece alguna enfermedad o que presenta una lesión en la zona, no dude en consultar a un médico especialista en tobillo y pie para un correcto diagnóstico y tratamiento de la patología. Las lesiones más comunes son: tendinitis de Aquiles, rotura del tendón de Aquiles, enfermedad de Haglund, fractura del calcáneo, fascitis plantar, artritis reumatoide y envejecimiento.

La causa más frecuente de lesiones en la planta del pie es la fascitis plantar. La fascitis plantar aparece como consecuencia de una inflamación en la fascia plantar profunda.

Las plantas de los pies soportan el peso de todo nuestro organismo. Para conseguirlo cuentan con el apoyo de un tejido muy grueso, la fascia plantar. Al hacer ejercicio podemos provocarnos una lesiones plantares del pie que provocan inflamación, dolor y una fascitis plantar.

Artículos relacionados