CERVICALGIA O DOLOR CERVICAL

¿Qué es la Cervicalgia?

El dolor en la región cervical es una patología muy frecuente que afecta en gran medida a la calidad de vida. Suele provocar disminución de la actividad habitual y absentismo laboral. Son numerosas las causas que pueden llevar al dolor en el cuello. A continuación se indicarán las principales causas, síntomas y el tratamiento del dolor cervical.

Anatomía de la columna cervical

Para entender mejor el dolor en el cuello debemos describir la estructura de la columna cervical.

La columna cervical es la parte más alta de la columna vertebral y está compuesta por siete vértebras cervicales. Entre ellas se sitúan los discos intervertebrales, los cuales sirven de amortiguadores y permiten la movilidad.

 

La columna protege la médula espinal, la cual discurre a través del canal vertebral. Las ramas de los nervios espinales salen de la columna vertebral a través de espacios que hay a ambos lados de la misma. Estos nervios bajan hasta los brazos y son los responsables de la movilidad de los músculos y la sensibilidad en los miembros superiores.

Existen tres principales patologías cervicales:

  • Cervicalgia: dolor cervical originado en cambios degenerativos cervicales o contracturas musculares. 
  • Braquialgia: dolor irradiado al brazo por compresión o irritación de la raíz nerviosa.
  • Cervicobraquialga: se juntan el dolor en el brazo y en la columna cervical
La cervicalgia

Causas del dolor cervical

En la mayor parte de los casos, el dolor cervical se encuentra relacionado con los músculos. Las contracturas musculares, latigazos cervicales y las distensiones pueden provocar malestar y dolor. El dolor en el cuello puede también tener su causa en la compresión de los nervios espinales. La hernia de disco o los crecimientos óseos (osteofitos) producidos por la artrosis pueden ejercer presión contra los nervios. En algunos casos, las fracturas de la columna vertebral pueden reducir el espacio alrededor de los nervios igualmente. Adicionalmente, es posible que este tipo de dolor no desaparezca incluso después de semanas. Entre las causas más comunes de cervicalgia, o dolor cervical,  encontramos:
  • Contracturas musculares
  • Artrosis
  • Espondilosis cervical
  • Estenosis cervical (o raquídea)
  • Rotura de anillo fibroso y hernia discal
  • Lesiones en los músculos y ligamentos
  • Otras enfermedades (por ejemplo fibromialgia)

Existen otras causas de cervicalgia menos comunes. Algunas de ellas pueden ser:

  • Un desgarro en el revestimiento de una arteria del cuello
  • Tumor o infección de la médula espinal
  • Infarto de miocardio o angina de pecho
  • Meningitis: inflamación del tejido delgado que rodea el cerebro y la médula espinal, llamada meninge
  • Tortícolis espasmódica. Se trata de un espasmo de un músculo específico del cuello que hace que la cabeza se incline y gire a una posición anormal.
Cervicalgia, el dolor cervical
    Las lesiones pueden ocurrir durante las actividades diarias (por ejemplo, levantar objetos, hacer ejercicio, moverse de manera inesperada) o ser consecuencia de un traumatismo, como una caída o un accidente de tráfico. A menudo no se identifican estructuras lesionadas específicas en las radiografías simples, pero los médicos suponen que algunos músculos y/o ligamentos se han visto afectados.

Síntomas del dolor cervical

Los síntomas del dolor cervical pueden variar según la causa de su dolor y la gravedad de su lesión. Es posible que tenga contracturas musculares, ocasionando limitación para doblar y girar el cuello. Además, puede producir dolores de cabeza (cefalea tensional) y podríamos sentir en ocasiones sensación de mareo.

Estos síntomas pueden empeorar con el movimiento. Los problemas en la región cervical pueden causar también dolor de espalda y dolor de hombros. Incluso puede sentir hormigueos y/o debilidad en su brazo y entumecimiento en su brazo o mano. Es común que requiera de atención médica.

Tratamiento del dolor cervical

En casos generales de cervicalgia, su tratamiento se realizará a través de:

  • Analgésicos
  • Aplicación de calor o frío en el área del dolor
  • Modificación de las actividades
  • Ejercicio ligero según lo tolerado

En la mayoría de los casos, la causa puede ser una contractura muscular u otras lesiones músculoesqueléticas y todo lo que se necesita es un analgésico. Es importante mantener una postura y una mecánica corporal adecuadas al estar de pie, sentado, acostado o al realizar cualquier actividad. Puede ser beneficioso evitar actividades que agravan el dolor, como permanecer sentado durante largos periodos de tiempo.

Si fuese necesario, las personas afectadas por dolores cervicales podrán utilizar un collarín cervical para mantener el cuerpo inmóvil y ayudar a aliviar el dolor pero por cortos períodos de tiempo. Del mismo modo, puede ser recomendable realizar ejercicios de estiramiento y fortalecimiento, incluyendo ejercicios que fortalezcan la región dorsal.

 

Si persiste dolor, con afectación en la fuerza y sensibilidad y el tratamiento conservador no ha dado resultado será necesario la valoración de un especialista de columna para determinar la necesidad de un tratamiento quirúrgico. Las personas que sufren una compresión en la médula espinal o en un nervio raquídeo debido a una hernia de disco cervical y una debilidad o un dolor intensos pueden requerir cirugía. La extirpación quirúrgica del disco (discectomía) y la cirugía de artrodesis (fusión cervical) o artroplastia (prótesis móvil) son los tratamientos más comunes.

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