Tendinitis calcificante de hombro

¿Qué es la tendinitis calcificante de hombro?

La tendinitis calcificante es una alteración frecuente asociada al depósito de cristales de hidroxiapatita cálcica en la región periarticular del hombro. Se ha observado que entre un 7,5 y un 20% de los adultos la presentan de forma asintomática. Sin embargo, en casi la mitad de los casos pueden convertirse en sintomáticos, ocasionando cuadros agudos o crónicos de reacción inflamatoria con dolor exacerbado. 

Se tratará de un dolor intenso de hombro que se presenta de forma aguda sin una causa clara predisponente, es decir, sin que se haya producido ningún esfuerzo extraordinario o traumatismo. Se especula que podría deberse a diversas causas genéticas. Además se caracteriza por: 

  • Poder ser asintomática: podemos ver una calcificación en el hombro contralateral y el paciente no presentar síntoma alguno.
  • El tendón más afectado es el supraespinoso (65 % de los casos).
  • Se presenta más frecuentemente en el brazo dominante. Aunque se estima que cerca del 20% de los pacientes que la sufren en un hombro la volverán a sufrir en el otro. Esto puede darse al mismo tiempo o incluso varios años después.
  • Es un proceso autolimitado. Es decir, el paciente se cura.
  • Las calcificaciones de mayor tamaño (>de 1 cm) tienen peor pronóstico.
Tendinitis calcificante de hombro

Síntomas de la tendinitis calcificante de hombro

  • La intensidad del dolor hace que en muchas ocasiones el paciente acuda al servicio de urgencias. Suele caracterizarse por ser un dolor muy intenso que el paciente no relaciona con ninguna causa.
  • Dolor nocturno de hombro que impide conciliar el sueño. 
  • Es más común en pacientes entre 40 y 50 años. Además de ser más frecuente en mujeres.
Diagnóstico de la tendinitis calcificante

Diagnóstico de la tendinitis calcificante del hombro

La sospecha viene por el cuadro clínico. La intensidad del dolor impide en muchas ocasiones realizar una exploración adecuada por parte del especialista de hombro.

Su diagnóstico se basa en la presencia de un depósito de calcio, el cual se identifica de forma simple mediante radiografías. Se realizarán al menos dos radiografías en diferentes posiciones (llamadas proyecciones, generalmente en rotación interna y externa)

Otras pruebas de imagen como la ecografía o la resonancia magnética nuclear, nos ayudan a precisar la localización exacta y el tamaño de la calcificación.

Tratamiento de la tendinitis calcificante de hombro

Tratamiento no quirúrgico

Tratamiento analgésico y antiinflamatorio

En la fase aguda de dolor, precisa tratamiento analgésico y antiinflamatorio a demanda. Por ello el paciente necesitará de una combinación de calmantes, durante 7-10 días, y aplicación de hielo 3-4 veces al día.

La intensidad del dolor, justifica incluso realizar una infiltración del hombro con anestésico local y un corticoide depot. Esta infiltración podremos repetirla cada 2 o 3 semanas hasta un máximo de tres ocasiones.

Ondas de choque

Las ondas de choque son un tratamiento específico de esta patología y pueden ser útiles en un porcentaje no desdeñable de casos. Con esto buscaremos principalmente disminuir el dolor, pero no eliminar la calcificación, la cual solo desaparecerá en un tercio de los casos en los que utilizamos este tratamiento.

Punción de la calcificación

Otra alternativa de tratamiento es la punción aspirado eco-guiada de la calcificación. Esta técnica la realizan más habitualmente los radiólogos intervencionistas. Puede estar indicada en tendinitis cálcicas rebeldes al tratamiento convencional mencionado.

Es una técnica muy precisa, ya que permite puncionar directamente la calcificación sin necesidad de cirugía. Sin embargo, en algunos casos la dureza del depósito de calcio imposibilita la evacuación mediante punción. Es complicado determinar de forma previa con qué pacientes va a funcionar, debido a que las radiografías o resonancias no nos indican con fiabilidad la dureza del depósito de calcio.

Tratamiento con fisioterapia

El tratamiento con fisioterapia está enfocado para terminar de vencer el dolor y conseguir la recuperación funcional. Indicado una vez pasada la fase aguda. Con ello evitaremos la pérdida de movilidad articular.

Tratamiento quirúrgico

La cirugía se reserva para casos severos, con mala respuesta a los tratamientos conservadores y en casos en los que el dolor se prolonga durante más de seis meses.

Suele tratarse de calcificaciones de gran tamaño (mayores de 1 cm). Consiste en eliminar la calcificación mediante artroscopiaSi precisa la apertura del tendón por encontrarse en el espesor del mismo, se procede a la sutura/reparación tendinosa en el mismo gesto terapéutico.

La técnica artroscópica consiste en realizar tratamientos quirúrgicos por pequeñas incisiones de 4 mm. Esta cirugía mínimamente invasiva permite una recuperación más rápida. Se utilizará también una segunda incisión, igual en la cara lateral o anterior, para realizar la intervención, la cual consiste en realizar varios gestos a la vez:

 

    • Bursectomía: En este caso, suele haber una bursa muy inflamada, por ello en primera instancia se retira este tejido.
    • Retirada de la calcificación: Se procede a localizar la calcificación y se utilizarán distintos dispositivos para eliminarla. Lo más habitual es que se elimine en su totalidad.
    • Examinación del manguito: Lo más común es que en la mayoría de las veces, después del vaciado del depósito de calcio, quede un pequeño defecto en el tendón que no requiere reparación. En pocos casos,  cuando la calcificación es de gran tamaño y el defecto resultante atraviesa todo el tendón, se reparará la rotura al igual que en la rotura de manguito.

 

El protocolo postoperatorio consiste en una semana de reposo con cabestrillo, después se realizarán ejercicios de movilidad, durante las dos primeras semanas. Una vez concluida esta fase, se retirarán los puntos y se comenzará con un programa de fisioterapia que se prolongará entre 6/8 semanas hasta conseguir la plena movilidad del hombro y funcionalidad de la articulación. A los 3 meses el paciente debe estar en torno al 80-90% . El resto de mejora se consigue de forma gradual con ejercicios y consejos domiciliarios.