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Luxación Acromioclavicular
Síntomas, Tratamiento y Recuperación

¿Qué es la luxación acromioclavicular y cómo se produce?

Una luxación acromioclavicular es una lesión en la articulación que se encuentra entre el hueso de la clavícula y el hueso del hombro, conocida como articulación acromioclavicular. Esta lesión se produce por el estiramiento o desgarro de los ligamentos que sostienen la articulación, provocando una separación anormal entre la clavícula y el acromion.

Las causas de luxación acromioclavicular más habituales son por caídas directas sobre el hombro o fuertes golpes en la zona durante la práctica deportiva, así como en accidentes automovilísticos.

Existen diferentes grados de luxación acromioclavicular que se clasifican en función de la gravedad de la lesión:

    1. Grado I: los ligamentos se estiran, pero no se rompen, por lo que no hay una separación evidente entre la clavícula y el acromion.
    2. Grado II: los ligamentos se rompen parcialmente, lo que provoca una separación visible entre la clavícula y el acromion. La articulación puede estar inestable.
    3. Grado III: los ligamentos se rompen por completo, provocando una separación significativa entre la clavícula y el acromion. La articulación es inestable y puede existir deformidad visible.
Luxación Acromioclavicular

Síntomas de la luxación acromioclavicular

Los síntomas de las luxaciones acromioclaviculares pueden variar según la gravedad, aunque por lo general son los siguientes:

    1. Dolor agudo, intenso y localizado en la parte superior del hombro.
    2. Hinchazón y aparición de un bulto en la parte superior del hombro, debido al daño en los tejidos blandos y la acumulación del líquido.
    3. Sensibilidad al tacto, presión o manipulación de la articulación acromioclavicular.
    4. Limitación del movimiento debido a la inestabilidad de la articulación.
    5. Deformidad visible en la parte superior del hombro que puede estar desplazada hacia arriba o hacia delante con relación al acromion.
    6. Debilidad muscular que puede provocar dificultad para realizar actividades que requieren fuerza en el hombro, como levantar objetos pesados.

Diagnóstico y pruebas para la luxación acromioclavicular

El diagnóstico de luxación acromioclavicular se realiza mediante la evaluación clínica y examen físico por parte del traumatólogo, quien considera si es necesario solicitar una radiografía o resonancia magnética para confirmar el diagnóstico y determinar la gravedad de la lesión.

También puede ser necesaria la ecografía para determinar daños en los tejidos blandos, como los ligamentos y los tendones, así como para hacer el seguimiento de la evolución de la lesión y en la guía de procedimientos de infiltración o intervenciones mínimamente invasivas.

Tratamiento de la luxación acromioclavicular

La terapia física y los ejercicios específicos desempeñan un papel importante en el manejo del dolor, la movilidad y la función articular en personas con artritis reumatoides

Tratamiento conservador

El tratamiento conservador más común incluye:

    1. Limitar la actividad física y evitar actividades que puedan poner tensión en la articulación afectada.
    2. Usar un cabestrillo o una férula para proteger y estabilizar el hombro durante la fase de recuperación inicial.
    3. Aplicar hielo en la zona afectada para reducir la inflamación y aliviar el dolor, alternando con la aplicación de calor para promover la circulación y la relajación muscular.
    4. Utilizar medicamentos analgésicos para el dolor o antiinflamatorios no esteroides.
    5. Realizar ejercicios de rehabilitación para fortalecer los músculos que rodean la articulación acromioclavicular, mejorar la estabilidad y restaurar la movilidad del hombro.

Tratamiento quirúrgico

En casos de luxaciones acromioclaviculares graves, cuando hay inestabilidad persistente o deformidad significativa, puede ser necesaria la cirugía para reparar los ligamentos dañados y restablecer la alineación adecuada de la articulación.

Las opciones quirúrgicas más comunes incluyen:

    1. Reparación de los ligamentos: se suturan o se reconstruyen los ligamentos dañados para restaurar la estabilidad de la articulación acromioclavicular. En ocasiones se utilizan anclajes o dispositivos sintéticos para reforzar la reparación y proporcionar una mayor estabilidad.
    2. Reconstrucción del ligamento coracoclavicular: se utiliza en casos de luxaciones acromioclaviculares más graves, en las que también está dañado el ligamento coracoclavicular, que es el principal estabilizador de la articulación. Se utiliza un injerto para reconstruir este ligamento y restablecer la estabilidad.
    3. Artroscopia: no es un procedimiento comúnmente utilizado para tratar la luxación acromioclavicular, sin embargo, en casos muy selectos se puede utilizar para tratar ciertas lesiones asociadas a la luxación acromioclavicular, como lesiones laborales o lesiones en las superficies articulares.

Rehabilitación y fisioterapia para la recuperación

Para la recuperación de luxación de la articulación acromioclavicular, la fisioterapia es clave y sigue las siguientes fases:

    1. Fase de protección e inmovilización del hombro para que los tejidos se reparen.
    2. Fase de reducción de la inflamación y el dolor con hielo en la zona afectada y medicamentos analgésicos y antiinflamatorios.
    3. Fase de movilidad, fortalecimiento y estabilización muscular mediante ejercicios suaves bajo supervisión de un fisioterapeuta.
    4. Fase de retorno gradual a las actividades normales, el trabajo o el deporte adaptada a las necesidades individuales del paciente.

Complicaciones asociadas con la luxación acromioclavicular

Las complicaciones de la luxación acromioclavicular, especialmente en casos de lesiones graves, incluyen:

    1. Inestabilidad crónica en el hombro que puede resultar en una sensación de debilidad, dolor recurrente y limitación de la función del hombro.
    2. Desarrollo de osteoartritis por daños en el cartílago articular.
    3. Dolor crónico debido a la presencia de lesiones asociadas en los tejidos blandos o nervios o de osteoartritis.
    4. Deformidad persistente en la articulación en forma de protuberancia o bulto visible.
    5. Limitación de la función y la actividad dependiendo de la gravedad de la lesión y de la presencia de complicaciones.

Luxación acromioclavicular en deportistas: consideraciones especiales

La luxación acromioclavicular es una lesión común en deportistas, especialmente en aquellos que participan en deportes de contacto, deportes de combate o deportes que implican movimientos bruscos del hombro. Estas son algunas consideraciones especiales relacionadas con la luxación acromioclavicular:

    1. Es importante obtener un diagnóstico preciso y evaluar la gravedad de la lesión mediante pruebas médicas.
    2. Cada deportista y cada deporte tienen diferentes demandas físicas y requerimientos de recuperación.
    3. El tiempo de recuperación de los tejidos puede variar según la gravedad de la lesión y la respuesta individual del deportista.
    4. Es fundamental seguir una rehabilitación guiada por un fisioterapeuta especializado en lesiones deportivas.
    5. El regreso a la actividad deportiva puede acompañarse con el uso de vendajes o soportes para el hombro.
    6. Los deportistas que han experimentado una luxación acromioclavicular deben ser evaluados regularmente por profesionales.

Preguntas frecuentes

El tiempo de recuperación de una luxación acromioclavicular puede variar según la gravedad de la lesión y la respuesta individual del paciente. En general, el proceso de recuperación puede llevar de varias semanas a varios meses.

Sí, la luxación acromioclavicular se puede tratar sin cirugía en muchos casos, especialmente en lesiones de grado I y algunos casos de grado II. Las medidas no quirúrgicas más comunes son: reposo y protección, terapia de frío y calor, medicación para el dolor y la inflamación y programas de rehabilitación.

El momento para retomar la actividad física después de la luxación acromioclavicular depende de la gravedad de la lesión, el tipo de tratamiento recibido y la respuesta individual del paciente. Es fundamental seguir las recomendaciones del médico y del fisioterapeuta, ya que cada caso puede ser diferente.

La luxación acromioclavicular es una lesión traumática difícil de prevenir, aunque se pueden tomar medidas para reducir el riesgo, como el fortalecimiento de los músculos del hombro, las técnicas adecuadas en el deporte, el uso de protección y el acondicionamiento físico.

Algunos ejercicios comunes que se pueden incluir en la rehabilitación: movimientos pasivos y activos asistidos, ejercicios de fortalecimiento del manguito de los rotadores, ejercicios de fortalecimiento de la escápula y ejercicios de estiramiento.

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